Go to content Go to navigation Go to search

ARTE MODERNO EN LOS SUBTERRANEOS DE LONDRES

January 15th, 2008 by James

Cuando uno se encuentra de visita en Londres es inevitable transportarse en alguno de los aburridos trenes subterráneos que recorren como tuberías la ciudad. Es inevitable también el estar sentado por horas, soportando los gritos e insultos de las personas que llegan dando empellones, molestando a los que tranquilamente esperan el momento en que puedan abandonar esa estructura de metal. Londres es una ciudad muy interesante, eso no se puede negar, pero, como todo lugar, tiene su lado desagradable y es, en definitiva, los trenes subterráneos. 

A principios del año pasado decidí realizar un viaje por mi cuenta a esa ciudad inglesa. Conseguí, afortunadamente, un vuelo de último momento por medio de una agencia de viajes por internet y me hospedé en un hotel barato de dos estrellas. Sinceramente no me gusta gastar mucho en ese tipo de lujos, ya que opino que lo interesante es lo que la ciudad tiene para ofrecerme, no lo que he adquirido o comprado. 

Finalmente llegué a mi destino. Lo primero que busqué fue un mapa para ubicar los museos de arte contemporáneo que, en realidad, fueron el motivo que me llevaron a esa ciudad. Cuando decidí abordar uno de esos horribles trenes ocurrió algo que me impactó. Justo cuando me disponía a comprar el boleto, observé que los rieles eran atravesados por un destello color turquesa. Me acerqué para ver mejor y me di cuenta que se trataba de un tren, uno muy distinto a los que había abordado hasta el momento. 

Debido a la inquietud que esto me generó, decidí averiguar un poco y le pregunté a uno de los funcionarios que trabajaban en el subterráneo acerca de ese vehículo tan en particular. De los trabajadores del tren no pude obtener mucha información así que le pregunté a un pasajero que se veía amigable, esta persona me comentó que ese detalle era obra de un diseñador norteamericano llamado Jim Isermann y que el tren sólo iba a seguir su recorrido con ese aspecto por un tiempo. Este hecho me pareció bastante irónico, llego a Londres para apreciar manifestaciones de arte moderno y las encuentro en los subterráneos. 

Al día siguiente lo único que hice fue despertarme, desayunar y esperar a que pase el dichoso vehículo. Estuve esperando mucho tiempo ya que no sabía el horario del tren, pero cuando llegó me di cuenta que valió la pena la espera. Quizás para muchos no era algo sorprendente y seguro que ya se había vuelto cotidiano el abordar este tren puesto que los pasajeros subían como si fuera cualquier otro. Desde mi punto de vista a mi me parecía una obra de arte. El exterior era de color turquesa, sin embargo, al mirarlo más de cerca me percaté de que el diseño poseía una serie de rombos que, al mirarlos por mucho tiempo, causaba mareos. Las puertas eran de color rojo intenso, lo que producía un contraste muy marcado, pero atractivo. Los asientos del interior eran de color celeste y en el suelo había un diseño muy infantil de flores color verde. Todos los vagones contaban con una decoración distinta, incluso había uno que estaba totalmente pintado con grafittis, lo que me recordaba a una calle cercana a un estadio que observé al llegar a Londres. En conclusión, se trataba de una obra de arte moderno, estrechamente vinculada con la corriente “por art” de mediados del siglo pasado.  

De cualquier forma, fui a Londres en busca de arte y lo encontré. Creo que en la actualidad el tren ya no luce así. Alguien me comentó que la exhibición solo duraba hasta octubre del 2007, espero que se equivoque ya que pretendo regresar a la capital inglesa el próximo mes.

If you liked the article, you can recommend it here:
meneame.gif Fresqui Barrapunto Technorati delicious digg Enchilame Favoriting chido google yahoo Live Bookmarks netscape ma.gnolia blogmemes

Related Posts

Leave a Reply